Dibujar, un acto de lenguaje. La ilustración, un acto de comunicación

Existen espacios de reflexión en el camino del diseño y la docencia que sirven para llegar a conclusiones que pueden ayudar en el quehacer de la profesión, por ello es el turno de hablar del dibujo y la ilustración.

Esta reflexión que quiero compartir es la de la posición que tiene dentro del diseño gráfico tanto el dibujo y la ilustración, dos áreas aparentemente similares pero con grandes diferencias en la cotidianidad de la profesión, prueba de ello es obviamente su terminología y las diferentes definiciones dadas a estos dos actos que merecen ser analizados por separado.

Comenzaré haciendo referencia al dibujo, el cual se lo mira como una habilidad de pocos y una pista de que la persona que lo domine puede llegar a ser un gran creativo en el campo del diseño o las artes. Sin embargo la propuesta (al menos desde mi perspectiva) es entender al dibujo como un nuevo lenguaje de comunicación tanto para expresar como para aprender, similar al acto de hablar y escuchar en una conversación y es que es un área del conocimiento tan amplia que ha tomado que es necesario entenderlo como si estuviéramos ante una nueva habilidad que debemos adquirir  para afrontar los retos del mañana, como aprender un nuevo idioma o incluso aprender programación.

Esta es la visión con la cual imparto mis clases, enfatizando el hecho de que el dibujo nos permite entender y expresar el mundo de otra manera, por ejemplo cuando nos piden la dirección de algún lugar en la calle la indicamos utilizando palabras como bloques o cuadras que al final es la descripción de cuadrantes, cuadrados o cubos que a la larga vienen a ser abstracciones en nuestra mente para describir imágenes más complejas, o de igual manera cuando queremos describir con la forma de una fruta no decimos que tiene forma de manzana sin antes entender que esta forma es cercana a un círculo o a una esfera. En otras palabras estamos utilizando recursos del grafismo que los aprendemos gracias al dibujo y los mismos nos sirven para asimilar el mundo.

Por otro lado hablar de ilustración es hablar de un hecho social e histórico el cual me gusta ejemplificar a mis estudiantes desde la historia de la invención de la imprenta por Gutenberg (tema para otro post). Hasta aquel momento 1450 aproximadamente, todos los libros se pintaban a mano como un acto de ensalzar la belleza del contenido, en su mayoría religioso, entonces si el texto hacía referencia al cielo pues la imagen debía amplificar el mensaje del texto con recursos como tintas, pinceles, utensilios varios, etc. para crear un cielo similar al de la tierra prometida con el fin de que el lector pueda entender todo el mensaje y maravillarse por el mismo. Pues bien con la tecnificación de los procesos de impresión se priorizó la aplicación de los textos por sobre la imagen y la producción de libros cayeron más en un proceso en serie que en el acto de crear algo propio con nuestras manos y así poco a poco se fue relegando a la imagen a ornamentos en espacios más pequeños para terminar siendo solamente complementos del texto (o sino de dónde cree que salió la letra capitular), pero en realidad si tenemos que ser justos con la ilustración basándome en esta historia mi conclusión es que esta es una forma elevada de contar un mensaje más allá de los caracteres.

En otras palabras nos encontramos ante un agente “potenciador” del mensaje siempre que su desarrollo no se deslinde de un fin específico como contar una historia, dar a conocer un producto o promocionar un evento ya que es esto justamente lo que le da el sentido de agente de comunicación, pero también existe la ilustración per se que ha ganado mucho espacio en los últimos años donde vemos a varios diseñadores o artistas profesionales o no, etiquetándose bajo este término para clasificar una tendencia más cercana al arte que al mismo acto de comunicar. Todo bien con ello pero la comunicación es otro tema.

Para el momento que me encuentro escribiendo este post estoy realizando la ilustración de un cuento infantil como encargo profesional y estoy enseñando a mis estudiantes a dibujar en las aulas universitarias y tengo que decirlo, cada uno tiene caminos diferentes en la formación de un diseñador gráfico y es en lo que me baso para compartir este post. Así que como dice la frase al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios y para ello puede usted estimado lector tomar esta referencia con la seguridad de un diseñador que ha enseñado a más de un centenar de profesionales a dibujar y a ilustrar por casi 20 años.

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KYAN

Dis. Cristian Alvarracín. (KYAN) Diseñador Gráfico y Multimedia. Apasionado por el buen diseño.

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