Inteligencia artificial. Identidad y ambigüedad

El hype (como dirían algunos de mis alumnos) de la inteligencia artificial ha traído una serie de reacciones a favor y en contra de estos recursos y en el caso de la comunicación visual pues también hay algo que decir al respecto.
Ante la aparición de una herramienta con tantas bondades que puede tanto ayudar a algunos a encontrar la solución a un problema de cálculo como a otros con seudo soluciones de tipo psicológico, lo que puedo decir en cuanto a sus estrategias de identidad visual es que estas han caído en una especie de receta que solo deja en evidencia la falta de cuidado en estos detalles, determinantes por supuesto al momento que el usuario debe elegir una opción u otra.
Esta fórmula es simple de entender: elige una gráfica abstracta, súmale una nube cromática y cierra con un nombre cool, y el resultado es por supuesto una imagen que quiere decir todo y termina diciendo nada. Este fenómeno comunicacional no es nuevo ya que lo hemos visto mucho en el mundo comercial y que tuvo su primera ola con la aparición de los vectores creados que se podían bajar de internet y utilizarlos a discreción lo mismo por el estudiante de colegio como por una multinacional.
Pero esta es una situación sencilla de entender bajo un criterio personal y que tiene que ver con un defecto en los procesos de creación de identidades visuales y es justamente el no saber exactamente qué quiero comunicar. Y si aparentemente esto pasa también en las grandes familias, pero analicemos un poco.
La propia naturaleza de estos servicios de inteligencia artificial hacen que se comercializan como el santo grial de las soluciones digitales con una gran abanico de prestaciones para facilitarnos la vida, (que lo mismo dijeron hace mucho de internet, el correo, el chat, etc., etc.) y al no tener una sola idea concreta para contar en su logo lo práctico es apostar por la abstracción y el exceso de cromática ya que estas composiciones son repositorios vacíos donde podemos colocar cualquier significado.
Para muestra bastan tres botones:

Apple Intelligence

Gemini

Copilot
Pero decidí darle el beneficio de la duda a Chat GPT pidiéndole: Generar un logo para un servicio en línea de inteligencia artificial basado en consultas escritas, y este fue el resultado:

Pues a mi modo de ver, hasta ChatGPT trató de hacer algo más concreto a las propuestas anteriores pero no es menester de este post analizar sus capacidades comunicacionales ya que esa es otra triste historia.
Una expresión que uso en mis clases para enfatizar la importancia de la relación de la forma y el significado es la semántica de lo concreto, una idea que indica que aquello que es tangible puede ser mucho más fácil de representar visualmente que algo no tangible como valores o sentimientos, o en este caso, la identidad de una herramienta que quieren que haga todo.
Así que la próxima vez que usted, estimado lector, vea un recurso digital de este tipo, deténgase a pensar un momento si esa identidad comunica, y tal vez esto no lo persuada de pagar una suscripción mensual o anual por dicho servicio, pero piénselo por un instante: Si no se preocuparon por su propia identidad, ¿qué le hace pensar que internamanete lo tienen todo resuelto?.
